Me llamaron desde un teléfono extranjero para concertar la visita. Llamarles y coger la llamada me costó un total de 90 euros, lo cuál es un despropósito. Al comentárselo por teléfono y en la misma entrevista todos callaron y omitieron la cuestión. Las entrevistadoras fueron muy educadas, y la empresa facilitó muy buenas indicaciones para llegar al centro de trabajo. El tiempo de espera de la entrevista fue muy corto. No pasé la prueba, pues los requisitos para un simple estudiante de derecho eran muy altos.