El proceso fue exigente, ordenado y muy orientado a validar tanto capacidad técnica como criterio profesional. Incluyó una entrevista inicial con talento, una prueba técnica práctica sobre un caso de negocio realista, una sustentación técnica de la solución y entrevistas enfocadas en implementación, documentación, comunicación con clientes y fit cultural.
Me gustó que no se limitaron a evaluar si sabía usar herramientas, sino también cómo estructuro problemas, tomo decisiones, comunicación, ownership, cómo documento procesos y pienso en soluciones operables a largo plazo.