El proceso de entrevista fue sencillo, ameno y cercano. Mantuve conversaciones muy naturales y fluidas con los distintos interlocutores, incluyendo una entrevista con el cliente. En total realicé tres entrevistas, todas ellas en un ambiente profesional pero relajado, más parecido a una charla distendida que a una entrevista formal, lo que facilitó una comunicación abierta y cómoda durante todo el proceso.