El proceso rápidamente se volvió frustrante debido a la falta total de comunicación. Después de la última entrevista, no recibí ninguna actualización, incluso después de más de un mes.
Además, envié un correo de seguimiento solicitando feedback y nunca obtuve respuesta. Ser ignorado tras invertir tiempo y esfuerzo en varias fases del proceso resulta poco profesional y desmotivador.
Esta experiencia transmite una clara falta de respeto hacia los candidatos y deja en evidencia deficiencias en el proceso de selección.
Consejo a la dirección:
Como mínimo, asegúrense de responder a los candidatos tras las entrevistas. Una comunicación clara y oportuna debería ser un estándar básico en cualquier proceso de selección.