El proceso de selección implicaba una entrevista presencial, no obstante, yo estaba en provincia, fuera de la capital (Lima). La responsable del proceso fue muy amable de considerar ello, y proponer una entrevista virtual, dado que los viajes terrestres, para ese entonces, no eran tan factibles por bloqueos de carretera. En sí, la entrevista fue bastante interactiva y amena con los dos reclutadores. Se tuvieron las preguntas de conocimiento del candidato (Cuéntanos de ti), preguntas de situaciones problemáticas en el pasado y qué se hizo al respecto, así como el interés en el puesto. Finalmente, tras la entrevista y unos días, me consultaron si estaba interesado en continuar el proceso con la siguiente fase, pero para ese momento ya tenía una propuesta final de prácticas en otra empresa. La impresión que tengo de la compañía es bastante positiva, al menos en mi experiencia, porque consideraron mi situación específica de provincia, y me tomaron en cuenta. Aprecio como abordaron la experiencia del candidato.