La primera vez tuve una conversación telefónica con alguien de RR.HH., luego una videollamada con el jefe del equipo, y todo salió bien. Durante la videollamada con el gerente hablé de todo tipo de cosas, incluido el hecho de que no tenía titulación en economía ni en informática, pero a pesar de todo eso me identificaron como una persona idónea para ese puesto vacante.