Muy triste que el propio departamento de Recursos Humanos tiene aún prácticas obsoltas y discriminatorias. En mi examen médico me dieron un cuestionario en el que me preguntaban si tenía tatuajes y enseguida decía en un apartado que de ser contratada me comprometía a no hacerme un tatuaje más. Esto fue en la planta de Ramos Arizpe, Coahuila.