Tuve una entrevista breve de la que nunca volví a tener noticias. Ni siquiera recibí un mensaje para comunicarme que no continuaba en el proceso. Creo que lo mínimo que se puede pedir a una empresa es ofrecer una respuesta, aunque sea negativa, especialmente cuando el candidato dedica su tiempo y esfuerzo. Comparto esta reseña para que otras personas sepan que, si tras una entrevista no obtienen respuesta, puede que la empresa no tenga el hábito de comunicar el resultado del proceso.